Guachipas: la Parroquia Inmaculada Concepción presentó sus cuentas y explicó el préstamo de $1,4 millones que generó debate

Escuchar esta noticia
Powered by Media Panel
x1

En una asamblea con representantes de barrios e instituciones, el párroco y el equipo administrativo expusieron ingresos, gastos, inversiones y fondos reservados para la compra de una camioneta. También explicaron un préstamo de caridad del que restan recuperar $900.000, una situación que despertó distintas opiniones en la comunidad.

La Parroquia Inmaculada Concepción de Guachipas realizó una asamblea comunitaria en el marco de la organización de las próximas Fiestas Patronales del 8 de diciembre. Además de coordinar la participación de los barrios y las instituciones en la Novena, el encuentro estuvo dedicado a informar sobre la situación económica de la parroquia, detallar el destino de los fondos y responder inquietudes vinculadas con la administración de los recursos.

Durante la reunión, el sacerdote y las colaboradoras de la administración expusieron los libros de ingresos y egresos, junto con facturas y comprobantes de distintas operaciones. Entre los temas abordados se destacaron los gastos de mantenimiento del vehículo parroquial, la recaudación del bono contribución, los costos operativos habituales y un préstamo de caridad que todavía tiene una parte pendiente de devolución.

El dinero recaudado para renovar la camioneta

Uno de los principales puntos del informe fue el resultado del bono contribución organizado para reunir fondos.

Según los datos expuestos, se vendieron 3.016 cartones a $5.000 cada uno, lo que representó una recaudación total de $15.080.000.

De ese monto, se destinaron casi $3 millones al pago de premios, por lo que el saldo inicial informado fue de $12.080.000. A esa suma se agregaron $550.000 correspondientes a premios que, según se explicó, algunos ganadores donaron nuevamente a la parroquia. De esta manera, el fondo alcanzó los $12.630.000.

Durante la exposición, una de las voces de la administración explicó el movimiento de los fondos y su destino. De acuerdo con lo informado, el dinero se encuentra colocado en un plazo fijo bancario y tiene como destino específico la adquisición futura de camioneta 4×4, necesaria para el traslado del sacerdote y el desarrollo de actividades pastorales en los cerros y parajes alejados. La administración señaló que el resguardo de esos fondos fue comunicado al Arzobispado.

Reparar la camioneta demandó $8 millones

La camioneta de la parroquia, que tiene aproximadamente once años de antigüedad, es una herramienta fundamental para el trabajo pastoral, especialmente para los traslados del sacerdote hacia los cerros y las comunidades alejadas de Guachipas. Por las características de esos caminos y el uso frecuente del vehículo, su mantenimiento resulta importante para garantizar los desplazamientos.

Durante la rendición de cuentas, el sacerdote explicó que fue necesario realizar una reparación importante en el sistema de inyección del motor. Según detalló, el trabajo incluyó el reemplazo de la bomba inyectora y de los cuatro inyectores.

Antes de concretar la reparación, consultó en una concesionaria oficial Ford, donde el presupuesto recibido ascendía a $12.000.000. Finalmente, el arreglo se realizó en un taller mecánico por un costo informado de $8.000.000.

También relató que el mecánico le recomendó reemplazar las piezas en lugar de hacer una reparación parcial, teniendo en cuenta las exigencias que implica circular habitualmente por los caminos de montaña. 

La reparación principal no fue el único gasto. Según lo expuesto, dos días después volvió a fallar el motor de arranque, lo que obligó a realizar una nueva intervención. Además, se debieron reemplazar las cubiertas: dos fueron pagadas por las comunidades y otras dos fueron donadas.

De esta manera, la parroquia informó una inversión de $8.000.000 en la reparación del sistema de inyección, a la que se sumaron los gastos posteriores del motor de arranque y las cubiertas.

Gastos cotidianos, equipamiento y mejoras

La rendición incluyó también gastos vinculados con el funcionamiento regular de la parroquia y el desarrollo de sus actividades.

Entre los conceptos mencionados estuvieron el sueldo del sacerdote, sus aportes jubilatorios y obra social, el seguro del vehículo, el servicio de internet y el mantenimiento del sistema de cámaras de seguridad instalado en la parroquia.

Asimismo, se informó sobre la compra de insumos litúrgicos, como hostias, velas y vino; dos tandas de micrófonos y pilas; una impresora nueva para el grupo de estudio y una cocina industrial destinada al trabajo de los barrios.

En cuanto a la restauración de imágenes religiosas, se mencionó una inversión de $500.000.

La administración detalló, además, que al momento de la exposición la caja operativa contaba con $424.800 reunidos, a los que se agregaban $100.000 aportados por las colaboradoras. Así, el efectivo informado para retomar los gastos cotidianos ascendía a $524.800..

La exposición permitió conocer distintos movimientos económicos: el fondo reservado para la camioneta, los gastos de mantenimiento, las obligaciones operativas y el dinero disponible para el funcionamiento diario.

El préstamo de $1,4 millones que generó distintas opiniones

Uno de los asuntos que más repercusión generó durante la reunión fue la explicación de un préstamo de caridad por $1.400.000, otorgado hace aproximadamente seis meses a una persona de la comunidad que atravesaba una situación crítica.

Según lo informado, hasta el momento se devolvieron $500.000 y permanece pendiente la recuperación de $900.000.

La cuestión despertó distintas opiniones entre vecinos. Algunas personas consideran que debería conocerse la identidad de la deudora para ejercer presión y favorecer la devolución del dinero. Otras manifestaron su desagrado con la decisión de prestar recursos de la parroquia, al entender que las contribuciones de la comunidad deberían destinarse prioritariamente al sostenimiento del templo y sus actividades.

Se trata de posturas diferentes frente a una misma situación: por un lado, la preocupación por recuperar los fondos; por otro, el debate acerca de los criterios con los que una institución religiosa puede disponer de dinero para asistir a una persona en situación de vulnerabilidad.

Durante la asamblea, la colaboradora que expuso el caso explicó cómo se había tomado la decisión y por qué consideró necesario informar a la comunidad.

El sacerdote, por su parte, respondió desde la función pastoral de la Iglesia y explicó que la decisión se vinculó con una situación excepcional de necesidad. En ese sentido, expresó: “Son casos excepcionales donde uno como sacerdote tiene que saber discernir la necesidad que tiene el hermano (…) La iglesia por mandato del Señor Jesucristo hace gesto de caridad y de presencia y de ayuda también. A veces las cosas salen bien, a veces no”.

La explicación del párroco plantea el criterio de caridad que, según sus palabras, motivó la ayuda. Sin embargo, la situación también abre interrogantes sobre la necesidad de establecer criterios claros para este tipo de asistencia, documentar los acuerdos y realizar el seguimiento correspondiente, de manera que la voluntad de ayudar pueda convivir con el cuidado responsable de los recursos comunitarios.

En este contexto, no resulta necesario exponer públicamente la identidad de la persona para informar sobre el asunto. La rendición puede centrarse en los montos, las condiciones de devolución, el estado actual de la deuda y las medidas previstas para recuperar el dinero, sin convertir la información en un mecanismo de escarnio público.

¿Cómo contribuye el municipio con la Iglesia?

Durante la asamblea también se consultó cómo contribuye el municipio con el sostenimiento de la Iglesia. Al respecto, se explicó que la parroquia no recibe aportes económicos municipales destinados a cubrir sus gastos habituales ni dinero para incorporar a su caja, ya que procura solventarse con los recursos que genera a través de sus propias actividades y de la colaboración de la comunidad.

Esto no significa que exista falta de predisposición por parte del municipio. Por el contrario, desde la parroquia destacaron la buena disposición de las autoridades para acompañar sus necesidades. Como ocurre cada año, la Municipalidad colaborará con el servicio de sonido para la celebración central de las Fiestas Patronales del 8 de diciembre, un gasto que representa un aporte importante para la organización del evento.

De esta manera, se aclaró que la colaboración municipal se concreta principalmente a través de ese servicio, mientras que la parroquia sostiene su funcionamiento cotidiano con recursos propios.

 

Una gestión abierta a la comunidad

La rendición de cuentas refleja el compromiso de la gestión parroquial con la transparencia y el cuidado responsable de los recursos de la Iglesia. Desde la administración invitan a los vecinos a acercarse, consultar y despejar cualquier duda: los libros contables y la documentación están a disposición de la comunidad.

Las administradoras llevan adelante su tarea con vocación de servicio, dedicación y compromiso, entendiendo que informar con claridad también es una forma de cuidar la confianza de quienes colaboran con la parroquia y acompañan su misión.

Déjanos tu comentario