Comunidades del Valle de Lerma participaron de una emotiva jornada de fe y encuentro espiritual. Peregrinos de Guachipas estuvieron presente acompañando las actividades religiosas desarrolladas en La Viña.
La comunidad de La Viña vivió este miércoles una jornada especial con la apertura oficial del Año Jubilar Franciscano y el inicio del mes dedicado a San Antonio de Padua, una de las celebraciones religiosas más significativas para numerosas familias del Valle de Lerma.
En este marco, un grupo de peregrinos partió desde Guachipas para participar de las actividades programadas, acompañando con fe y devoción este importante acontecimiento espiritual.
La celebración central se llevó a cabo a las 18:00 con la Santa Misa que reunió a comunidades de distintos puntos del Valle de Lerma, en un clima de fraternidad, oración y encuentro comunitario.
El inicio del mes de San Antonio representa para muchas familias una tradición profundamente arraigada en la vida religiosa y cultural de la región, donde cada año se renuevan expresiones de fe popular, peregrinaciones y celebraciones litúrgicas.
Desde la organización destacaron la participación de las distintas comunidades y el espíritu de unidad vivido durante la jornada, en el marco de un año especial para la familia franciscana.
La apertura del Año Jubilar marca además el comienzo de diversas actividades religiosas y comunitarias que continuarán desarrollándose durante las próximas semanas en honor a San Antonio de Padua, convocando a fieles y peregrinos de toda la zona.
Con cantos, oraciones y la presencia de delegaciones de distintas localidades, la jornada dejó un mensaje de esperanza, comunidad y encuentro, valores que continúan fortaleciendo la identidad cultural y espiritual del Valle de Lerma.